Se verifica el edificio mediante la geolocalización y el pasajero indica la planta de recogida y de destino. Cuando llega al ascensor, le estará esperando para llevarle a su destino sin necesidad de hacer nada más (p. ej. pulsar un botón dentro de la cabina).
Se verifica el edificio mediante el escaneo de un código QR con el móvil en el descansillo y una etiqueta de geolocalización proporciona una verificación adicional. Con el escáner, se selecciona la planta en la que se encuentra el pasajero de forma automática y solo tiene que indicar la de destino.
Los códigos QR los crean los administradores autorizados del edificio mediante el portal del cliente.